Esta calificación beneficia a los 2.4 millones de habitantes del estado, ya que refuerza su atractivo para la inversión, lo que a su vez atrae más empresas, generando empleo y contribuyendo a una fuerza laboral calificada. La economía de Querétaro, diversificada en sectores como manufactura, construcción y comercio, se ve fortalecida por esta evaluación positiva.
La calificación también destaca el ambicioso programa de inversión en infraestructura del estado, que ha aumentado los gastos en bienes y obras públicas. Se estima que estos gastos representarán aproximadamente el 8.9% de los ingresos totales para 2024-2025, en comparación con el promedio del 3.3% entre 2019-2023.
Moodys confirma la fortaleza crediticia de Querétaro, respaldada por sus altos ingresos propios, prácticas de gobierno sólidas y un rendimiento operativo eficiente, junto con un bajo nivel de endeudamiento en comparación con otras entidades federativas, a pesar de haber emitido financiamiento en 2023.