El martes 30 de septiembre, un sismo de magnitud 6,9 sacudió las costas del centro de Filipinas y dejó al menos cinco muertos, informaron autoridades locales. Los fallecidos se registraron en el municipio de San Remigio, en el norte de la isla de Cebú, según la policía local.

Cuatro cuerpos fueron recuperados de un centro deportivo en San Remigio, mientras que un menor murió aplastado por los escombros en otra parte del municipio, reportó la cadena ABS-CBN.

El sismo ocurrió en el mar, frente a la ciudad de Bogo (Cebú), a las 21:59 horas (tiempo local), dañando edificios y carreteras en el norte de la isla de Filipinas, dijo Wilson Ramos, responsable provincial de rescates.

“Podría haber personas atrapadas bajo edificios colapsados”, declaró a la AFP, señalando operaciones en San Remigio y en Bogo, una ciudad de 90 mil habitantes. No pudo precisar cuántos desaparecidos hay.

El gobierno provincial de Cebú informó del colapso de un edificio comercial y una escuela en Bantayan, mientras que un restaurante de comida rápida en Bogo quedó gravemente dañado. Varias carreteras rurales de Filipinas también sufrieron daños.

Los sismos son frecuentes en Filipinas, situada en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica que se extiende desde Japón hasta el sudeste asiático y llega hacia el continente americano.