De acuerdo con el Observatorio de Trabajo Digno, que presenta indicadores sobre violaciones a este derecho humano y creado por 60 organizaciones de la sociedad civil, el 73 por ciento de la población hidalguense ocupada carece del ingreso laboral suficiente para superar el inicio de pobreza.

Es decir, 871 mil personas que trabajan en la entidad obtienen un ingreso laboral menor al costo de dos canastas básicas, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La carencia del seguro social en trabajadores hidalguenses, es del 77 por ciento, mismo que se traduce en 1.1 millones de personas. La afiliación al seguro social se define como un sistema de seguridad social que brinda protección social mediante diversas prestaciones a los trabajadores y sus familias ante situaciones como enfermedad, maternidad, vejez, invalidez y muerte.

El 68 por ciento de la población asalariada en la entidad, es decir, 591 mil personas, no tiene contrato estable. Esto trae consigo inestabilidad que refleja la precariedad laboral.

Mientras que, el 52 por ciento de la población asalariada no tiene prestaciones, esto se representa en 455 mil personas. Este indicador incluye vacaciones con goce de sueldo, fondo de ahorro para el retiro y seguro de vida, reparto de utilidades, aguinaldo, tiempo para cuidados maternos o paternos y acceso a guarderías.

Por otro lado, existen las personas subocupadas en Hidalgo, es decir, quienes laboran jornadas cortas por la escasez de trabajo, aunque exista la necesidad y la disponibilidad de trabajar tiempo completo, el cual representa el 9 por ciento que equivale a 128 mil personas.

Sin embargo, veintiocho de cada cien de la población ocupada tiene jornadas excesivas, lo cual muestra la violación del derecho humano debido a trabajos con más de 48 horas semanales, según la organización.