Pachuca ya cuenta con la validación para fungir como sede de campamento durante el Mundial de Futbol 2026, pero llega a esta etapa sin un presupuesto específico ni un plan de obras claramente vinculado al evento, a diferencia de otras ciudades y estados que sí han destinado recursos para aprovechar la justa internacional.
Aunque Colombia, Corea del Sur y Sudáfrica son las selecciones que ya realizaron recorridos por instalaciones deportivas y hoteles de la capital hidalguense, hasta ahora no existe confirmación sobre cuál de ellas se instalará finalmente en la ciudad.
El ayuntamiento firmó acuerdos de corresponsabilidad con el Gobierno de Hidalgo y el Club Pachuca para asumir tareas de seguridad, movilidad y acompañamiento institucional. No obstante, la propia administración municipal ha reconocido que no cuenta con una partida presupuestal destinada al Mundial, por lo que la atención a las delegaciones dependerá de la operación cotidiana y de recursos limitados.
Este escenario contrasta con lo que ocurre en otras sedes y ciudades aspirantes, particularmente en entidades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde los gobiernos locales han anunciado inversiones específicas en infraestructura urbana, movilidad y espacios públicos bajo el argumento de dejar un “legado mundialista”.
En Pachuca, en cambio, las autoridades municipales aseguran que las obras realizadas durante este año no forman parte de la preparación para el Mundial. Sin embargo, se intervinieron vialidades clave del Centro Histórico y zonas cercanas al Estadio Hidalgo y al Salón de la Fama, mientras que corredores importantes como Las Torres y Santa Catarina permanecen con trabajos inconclusos.
A pesar de que la ciudad ya aparece en el radar mundialista como campamento base, la falta de recursos etiquetados, la indefinición sobre las selecciones participantes y las obras pendientes evidencian una apuesta limitada frente a la magnitud del evento deportivo más importante del mundo.