Hidalgo ocupa el lugar número 15 a nivel nacional en cuanto al número de pozos de agua utilizados con fines económicos sin autorización, de acuerdo con el informe más reciente del Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal.
El reporte señala la existencia de seis tomas irregulares en tres municipios del estado: Tepeji del Río, Ajacuba y Zimapán, siendo este último el más afectado, al concentrar la mitad de los casos detectados. A pesar de que estos pozos operan al margen de la ley, hasta el momento no se ha aplicado ninguna clausura ni sanción administrativa por parte de las autoridades competentes.
A nivel federal, entidades como Guanajuato, Chihuahua, Morelos, Coahuila y Puebla presentan cifras más elevadas de pozos sin permisos. No obstante, el caso de Hidalgo llama la atención por la falta de acciones institucionales para frenar esta problemática.
El informe también revela que en México existen actualmente más de 430 mil concesiones activas para el uso de aguas nacionales, con un volumen autorizado que supera los 225 mil millones de metros cúbicos anuales, dirigidos principalmente a sectores productivos y al suministro urbano.
Autoridades federales han reconocido que la extracción irregular representa una pérdida considerable no registrada oficialmente, lo que obstaculiza los esfuerzos por una gestión integral y sustentable del recurso hídrico en el país.