Mediante la inspección de dormitorios, talleres y espacios comunes del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tulancingo, la Secretaría de Seguridad Pública (SSPH) busca garantizar el óptimo funcionamiento y estabilidad del sistema penitenciario.

Durante la inspección se decomisaron chips telefónicos, memorias SD, cuatro tablas de castigo, ocho adaptadores, 48 cargadores, 51 memorias USB, 87 bocinas y 288 artículos, entre los que se encontraban objetos punzocortantes, desarmadores y martillos.

De acuerdo con el titular de la SSPH, Salvador Cruz Neri, estos operativos se realizan de manera sorpresiva, esto para prevenir la extorsión y reforzar los mecanismos de seguridad al interior de los Ceresos estatales en sus diferentes modalidades.