En Hidalgo se están reforzando acciones para cuidar al jaguar y su hábitat, con una estrategia que busca involucrar directamente a comunidades, ejidatarios y ganaderos, además de fortalecer corredores bioculturales y actividades de educación ambiental.

Durante 2026 se trabajará en la consolidación del Programa Estatal de Acción para la Conservación de Especies enfocado en el jaguar y su ecosistema. La idea central es que la protección de la biodiversidad funcione mejor cuando las personas se asumen como parte de su territorio y participan en su cuidado.

Autoridades ambientales estatales explicaron que sí hay presencia de jaguar en Hidalgo y que, por tratarse de una especie que requiere grandes extensiones para desplazarse, es necesario mantener y conectar zonas naturales que permitan su movilidad y reproducción.

Los registros de avistamientos en distintos puntos del estado respaldan la necesidad de proteger estos espacios y de reforzar medidas de conservación de la vida silvestre, no solo con planes técnicos, sino con trabajo directo en campo.

Desde 2025 se realizan talleres de sensibilización en escuelas de municipios como Pacula y Jacala, además de monitoreo con cámaras trampa en zonas estratégicas. Para este año también se contemplan capacitaciones dirigidas a ejidatarios y ganaderos para distinguir ataques de jaguar, puma o perros ferales, así como aplicar medidas preventivas como cercos vivos y mejor delimitación de potreros.

Los trabajos se apoyan en un estudio técnico previo que identificó a la Sierra Gorda como zona prioritaria para la conservación del jaguar. Con base en esos resultados se están destinando nuevos recursos para ampliar las acciones de protección.

El enfoque es que la conservación funcione desde lo local: con información, prevención y participación directa de quienes viven en las zonas donde todavía se mueve este felino.