La presidenta Claudia Sheinbaum puso este miércoles al río Tula entre los tres sistemas fluviales que el Gobierno federal quiere sanear primero, junto con el Lerma-Santiago y el Atoyac. En su mañanera también habló de los riesgos para la salud de quienes viven cerca de estos cauces.

Para las comunidades de la zona, el anuncio no es novedad. El río Tula está contaminado desde hace décadas, sobre todo por las aguas residuales del Valle de México y las descargas de industrias y municipios. Ha habido estudios, denuncias, obras y promesas de varios gobiernos.

Mientras tanto, en la presa Endhó la situación no ha cambiado. Los moscos son uno de los mayores problemas de las comunidades cercanas: por las tardes es imposible estar en la calle. Y el lirio acuático sigue cubriendo el agua sin que se vea cuándo va a terminar.

La proliferación de moscos sigue afectando la vida cotidiana de quienes viven cerca de la presa Endhó.

 

Los gobiernos federal y estatal han anunciado más drenaje, plantas de tratamiento y restauración. Quienes viven junto a la presa llevan años esperando que eso se note en su día a día.