En operativos recientes realizados en Tepeapulco y Emiliano Zapata, autoridades estatales aseguraron 39 mil 400 litros de combustible presuntamente robado. Con este decomiso, Hidalgo rebasa los 6 millones de litros recuperados en lo que va de la actual administración, una cifra que contrasta con la persistencia del delito en distintas regiones del estado.

Tan solo en el último año se han realizado 158 intervenciones relacionadas con el robo de hidrocarburo, que derivaron en la detención de 87 personas y el aseguramiento de seis autotanques, para un total de 18 unidades decomisadas en tres años. En ese mismo periodo, el volumen de combustible asegurado supera los 2.3 millones de litros.

 

El balance general de la administración arroja además el aseguramiento de 212 pipas, 38 predios utilizados para el resguardo o trasiego ilegal y más de 39 mil metros de manguera de alta presión, infraestructura clave para la extracción clandestina. En total, 320 personas han sido vinculadas con estas actividades.

Aunque las cifras muestran una estrategia enfocada en decomisos y detenciones, el robo de combustible sigue activo, lo que evidencia la dimensión del mercado ilegal, sus rutas y la capacidad logística que aún opera en el estado.