El sarampión, una enfermedad prevenible por vacuna, ha registrado 9 casos confirmados en Querétaro hasta la fecha. Según cifras de la Secretaría de Salud federal, la entidad ocupa el lugar 12 a nivel nacional en número de contagios de sarampión.
Desde que el primer caso del brote nacional se detectó en febrero en México, las autoridades han reforzado la vigilancia epidemiológica y las jornadas de vacunación.
En Querétaro, la detección de un menor de un año procedente de la Ciudad de México permitió activar los protocolos epidemiológicos, realizar el estudio del caso, identificar contactos y aplicar el bloqueo correspondiente.
Las acciones coordinadas entre la Secretaría estatal y la federal se han extendido al sector médico público y privado, incluyendo al IMSS y al ISSSTE, con el fin de reforzar la detección oportuna y reducir el riesgo de contagio.
El esquema vigente de vacunación exige dos dosis: la primera a los 12 meses, la segunda a los 18 meses o a los seis años —según el año de nacimiento— para la vacuna triple viral (SRP) o la doble viral (SR) en menores de 49 años.
La enfermedad, provocada por un virus cuyo único reservorio es el humano, se transmite por gotitas al hablar, toser o estornudar, o por contacto directo con secreciones de personas infectadas.
Entre los síntomas característicos figuran fiebre, conjuntivitis, nariz congestionada, tos y pequeñas manchas blancas en el interior de la boca; luego aparece un exantema que inicia en la cabeza y se extiende hacia los pies, suele aparecer alrededor del día 14 tras la exposición al virus, y se prolonga de cuatro a siete días, seguido de descamación.
Las autoridades intensifican la búsqueda activa de casos probables, el seguimiento de contactos y la aplicación de cerco epidemiológico y bloqueo vacunal cuando se identifican casos. Se pide a la población acudir de inmediato a la unidad médica más cercana ante fiebre, erupciones en la piel u otros signos compatibles, y evitar automedicarse.