En el municipio de San Felipe Orizatlán, la comunidad de Huitzilinguito unió fuerzas para construir un salón de clases ecológico, aquí las botellas de PET sustituyeron a los ladrillos.

“Sin necesidad de estar esperanzados con que nos apoyen con la escuela, nosotros mismos de aquí de la comunidad podemos construir una escuela para que los niños tengan donde estar estudiando”, expresó una madre de familia.

Por cuatro meses, poco más de 120 personas que habitan esta comunidad se encargaron de recolectar las botellas que encontraron en ríos para después llenarlas de tepetate y así en conjunto construir un espacio digno para el aprendizaje de los niños.

Con esta iniciativa se busca concientizar a la sociedad sobre el cuidado del medio ambiente.

Rodrigo Hernández, instructor comunitario del Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE), agregó que el proyecto es barato y cumple con los requerimientos necesarios para construir espacios educativos en zonas marginadas, además de que permite retirar del ecosistema botellas que tardan mucho en degradarse.

Se utilizaron un total de 4 mil 300 botellas para construir el aula ecológica de 16 metros cuadrados y que será presentada en el programa Diseño de Cambio que se llevará a cabo en Campeche en el mes de septiembre.

 



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