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Alfaroazul

ALV con el desarrollo sustentable

Hidalgo se perfilaba como uno de los estados que trabaja en la generación de energías limpias, apoyando a los compromisos de mejorar el medio ambiente y combatir el cambio climático. Ahora resulta que dijo mi tía Chío que siempre no y que le hagan como quieran, que aquí solo sus energías truenan y más si son contaminantes y utilizan combustibles fósiles para su generación.

¿Pero qué significa esto?

Para que quede más claro, después de aprobado el acuerdo en que se cancelan los proyectos de inversión de empresas que produzcan energía eólicas o solares, como las que se instalaron en Nopala, ahora México tendrá que regresar a la generación de energía quemando combustibles, lo cual solo provocará una contaminación más severa, afectando al medio ambiente.

¡Así o más pendejos! Cuando nuestro estado comenzaba a dar ejemplo de sustentabilidad energética con el programa de energía solar que permitiría dotar anualmente de energía limpia, utilizando los rayos del sol a 120 mil hogares, salen con sus chingaderas.

Afortunadamente este proyecto aprovechó la reforma energética de la administración anterior e instaló en Nopala 370 mil paneles solares, distribuidos en 410 hectáreas y con este tipo de energía se evitará la emisión de 215 mil toneladas de bióxido de carbono al año, lo que significa que cuando menos en Hidalgo habrá una importante contribución al cuidado del medio ambiente.

Sin embargo, con este nuevo acuerdo firmado y publicado por la Secretaría de Energía, deja en el limbo la posibilidad de nuevas inversiones en un área estratégica de desarrollo de nuestro estado y nos pone de nuevo en el camino de tener energías sucias, bueno para que me entiendan, generada a través de la quema de combustibles fósiles, combustóleos con azufre, que dejarían más de la contaminación que de por sí ya padecemos.

Nada más hay que darse una vuelta por la zona de Tula, una de las regiones más contaminadas del país y en la que están ubicadas muy juntitas la Refinería Miguel Hidalgo y la Termoeléctrica de Ciclo combinado Francisco Pérez Ríos, y aprovechando esa cercanía, imagino que serán sus principales proveedores de combustible para producir energía, valiéndoles madre los altos costos de salud por la contaminación.

Me cae que no rebuznan porque no se saben la tonada, con estas acciones vamos directo a la carbonización de la economía, como dijera uno de los más grandes economistas del país Jorge Guerra.

¿Pos no que íbamos a ser mejores, que nos iba a ir de poca madre? Ahora resulta que entre el coronavirus, que nos esta dejando en los huesos, además vamos a estar jodidos y más contaminados.

Sin dejar de lado que, con este nuevo acuerdo para generar energía sucia, los juicios internacionales que le van a caer a México nos van a dejar más empinados de lo que estamos, y quienes vamos a pagar los costos de estas medidas, somos nosotros, el pinche pueblo pendejo que aguanta todo.

Ante esta medida desproporcionada y estúpida la pregunta es si ¿los estados tienen alguna salida razonable para revertir o cuando menos que nos les pegue tan de chingadazo la nueva medida?

Esperemos que sí, que los gobernadores se fajen los pantalones y le recomienden a las autoridades federales que le piensen tantito, porque de no ser así nos van a llevar al baile a todos y principalmente los empleos que se iban a crear con estos proyectos sustentables. Es tiempo que le digan a la tía Chío que no chingue al amigo.

Por cierto, con esta resolución la tía Chío, no solo chingó a México, también a su hija que curiosamente es ingeniera en desarrollo sustentable.